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Archivos Mensuales: septiembre 2013

Así, en esencia, Twitter parece fácil. Es una red de microbloging, en la que cada usuario puede escribir mensajes de 140 caracteres para que los lean sus seguidores. Si tienes tu cuenta pública, cualquiera puede ser tu seguidor, leer tus tuits, marcarlos como favoritos si le gustan o retuitearlos, es decir, replicarlos para que sus seguidores, a su vez, los lean. Puedes dirigirte en abierto a cualquier tuitero, escribiendo @ y su usuario, y hasta puedes mandar mensajes directos, privados, pero sólo si el destinatario te sigue.

Qué fácil, ¿no? Bueno, en esencia, sí, pero la verdad es que cuesta pillar el tranquillo si quieres integrarte comme il faut, porque hay mucho más. Twitter tiene un lenguaje propio, una especie de sistema de castas, una cantidad de chorradas y un metalenguaje tal que a no ser que alguien te lo explique muy bien puedes estar semanas sin entender nada de lo que pasa. Y abandonar. Y perderte lo maravilloso que es sólo porque no lo entiendes.

Para que no lo hagas, para que no abandones, aquí van una docena de cosas que pasan en Twitter y que vas a tener que aprender para sobrevivir. Tranquilo, no te va a doler.

1. Plantillas

¿Qué le pasa a todo el mundo con Churchill? ¿Y con la primera cita? ¿Por qué la gente está tuiteando nombres de películas con hortalizas?

Pues eso, las plantillas son tuits con una estructura concreta, pero con variaciones en la escritura. Aquí es donde cada tuitero exprime su ingenio porque ya se han dicho muchas cosas y hay que sorprender al lector. Hay muchos pero aquí dejo dos ejemplos: el de “en la primera cita”, que es mi favorito, y las citas de Winston Churchill.

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2. Tuitstar

¿Qué es un tuitstar? Me preguntas mientras clavas tu pupila en mi pupila azul.

Un tuitstar es un usuario con muchos seguidores. Esto no sería “importante” si no fuera porque crean tendencia: puede crear un trending topic o poner de moda un tema de conversación o una palabra. Tienen tantos seguidores, hay tanta gente que les retuitea que, cuando se ponen, mandan en Twitter. Y fuera, también, porque hasta salen en la tele.

Uno de los casos más sonados, por traspasar la frontera digital, es el de los #hijostróspidos de @elhematocrítico, un hashtag creado para ridiculizar un programa de televisión que acabó protagonizando artículos de la prensa “seria” y que incluso fue adoptado por el programa al que aludía, “¿Quién quiere casarse con mi hijo?”, de Cuatro.

Ten cuidado porque a algunos tuitstar no les gusta que les digan que lo son.

Tuitstars

3. Cuentas fake

Una cuenta fake es una cuenta falsa, normalmente satírica, que utiliza los tics del personaje para ridiculizarlo. Suelen ser muy evidentes, como la cuenta falsa de Esperanza Aguirre (@EspeonzaAguirre) o la del Gobierno de España (@gobiernoespa) pero tienen miles de seguidores y siempre hay alguien que pica. No seas uno de ellos y fíjate bien en la grafía del usuario para asegurarte de que no es un fake.

4. FAV, RT y la m*dr* que los parió

Son las abreviaturas de “favorito” y “retweet”. Voy a asumir que ya sabes qué es cada cosa, mecánicamente, así que vamos a lo que tiene miga: FAV y RT, ¿cómo y por qué?

Cuenta la leyenda que cuando empezó Twitter todo el mundo sabía cómo usar lo de los favoritos y los retuits pero es sólo eso, una leyenda, porque ahora cada uno lo usa como le parece bien. Hay quien favoritea sólo los tuits que le mencionan, otros favoritean sólo los que les hacen mucha gracia, otros con los que están de acuerdo.. y lo mismo pasa con los retuits: unos retuitean lo que creen que va a gustar o ser de utilidad a sus seguidores; otros, lo que les interesa a ellos.. Hay seguidores que favoritean todos los tuits pero jamás los retuitean y hay otros que lo retuitean todo. ¿Es posible entender algo entre esta maraña de despropósitos y sinsentidos, en la que cada cuál hace su santa voluntad? No.

5. Favstar

Favstar es una aplicación externa a Twitter que muestra la información sobre los FAV y los RT de un tuit o de un usuario. O sea: es un molómetro, mide quién mola más en Twitter, ya que dice qué tuits son los más retuiteados y favoriteados de un usuario. Fíjate si es importante para algunos tuiteros que incluyen en su bio la dirección a su cuenta de Favstar, para que todos veamos lo guays que son y el éxito que tienen.

El colmo es que hay una versión premium que permite dar una copa o trofeo al mejor tuit del día y por eso hay de quien va agradeciendo copazos y esas cosas aunque sean las nueve de la mañana.

Hay una expresión (con variantes) asociada al Favstar: follarse el Favstar de alguien o repasar el Favstar significa que alguien ha favoriteado y/o retuiteado tuits masivamente. Y casi siempre a lo loco.

¿Cómo usar esta expresión correctamente? Pues con algo así

Oye, @fulanito, menudo repaso a mi favstar. ¡Gracias!

(Based on a true story)

Molón, eh.

6. BOTS

BOT es la abreviatura de robot, es decir, algo que hace las cosas mecánicamente, sin pensar. En Twitter, es un software que postea mensajes automáticamente. Los BOTS son un rollo: responden automáticamente sólo porque has usado una palabra que chequean, te avisan de los retuits que tienen los tuiteros a los que sigues y vas a dejar de seguir inmediatamente, por chapas, repiten una y otra vez los mismos tuits.. no aportan nada y deberían desaparecer.

7. Pocosfollowers

Estás harto de oír hablar de Twitter en las noticias y te has abierto una cuenta “pa ver qué es”. No tienes muchos amigos con Twitter (seguramente, si te has abierto una cuenta de Twitter no tienes muchos amigos, en general) así que te dedicas a seguir a famosos, a los medios de comunicación, a las marcas que te gustan y a algún periodista. Pasan tres meses, sigues sin decir nada y sigues teniendo 12 seguidores: eres un pocosfollowers. Y nunca tendrás más a menos que pierdas la vergüenza y digas cosas. Porque a Twitter se viene a eso, a decir cosas. Pocosfollowers, que eres un pocosfollowers.

8. Trending Topic

Un trending topic es un tema o tendencia del momento en Twitter, es decir, son las palabras o hashtags que más se están utilizando en un momento determinado en la red, que aparecen primero en una columna a la izquierda de tu TL y luego verás en los informativos, como si fueran noticia de verdad. Y no sirven para nada.

9. Los RT manuales

No se hacen retuits manuales. Punto. Es de primero de Twitter.

Si quieres hacer un retuit, dale a retuitear a tus seguidores porque, si no, te arriesgas a que el listo de turno se mosquee y haga que te sonrojes. Y tú no quieres eso, pocosfollowers.

¿Por qué hay tuiteros a quienes les molestan tanto los retuits manuales? Pues, no sé, la verdad, aunque tengo la sospecha de que es porque de esta manera no salen en la cuenta del Favstar y son menos molones pero, eh, es una sospecha.

10. Las multimenciones

A veces se entablan conversaciones en Twitter, como si fuera un chat. A medida que se van incorporando personas a la conversación, si le das a responder, aparecen más usuarios en el tuit. Es útil si quieres seguir el hilo, porque así te enteras de qué dice cada uno pero, ay, amigo, si no te interesa el resto de la conversación, una multimención es una trampa mortal de la que no podrás escapar NUNCA, a no ser que algún alma caritativa deje de incluirte en la conversación.

Tenlo en cuenta cuando menciones a otros, haz el favor, desde el cariño te lo digo.

11. El SPAM

Está muy bien que tuitees el último post de tu blog. Una vez. Vale, va, dos veces, que igual los del turno de noche no lo han visto. Más empalaga.

Y también vale para cualquier otra cosa que te guste y que repitas hasta la saciedad: aburre, dejas de ser interesante a tus seguidores. ¿Has leído alguna vez lo de UNFOLLOW Y BLOCK POR SPAM? Pues no es sólo una expresión raruna, puede hacerse y ten por seguro que si no dejas de dar la brasa tus seguidores acabarán bloqueándote.

12. Twitter

¿Llevas seis meses en Twiter, aún tienes 12 followers, contando a los tres bots que te siguen desde el primer día, y sigues sin entender nada? Algo no estás haciendo bien.

¿Tuiteas regularmente? ¿Interactúas con otros tuiteros? ¿Retuiteas? ¿Amplías tu TL cada día? ¿Marcas otros tuits como favoritos? Si respondes “no”, ¿qué haces en Twitter? No me extraña que no lo entiendas.

Como ves, hay muchas cosas que aprender para ser un tuitero de pro. Un lenguaje propio, reglas no escritas, peligros por todas partes, unfollows.. pero no desesperes, podrás conseguirlo. Es cuestión de poner afición, paciencia, interés y mucho sentido del humor. Y, si no, siempre te queda Facebook.

Imagen destacada cortesía de mkhmarketing bajo licencia Creative Commons.

Republicado con permiso de aquí, cortesía de Unadocenade.com

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Tienes un pequeño negocio o una pequeña empresa de servicios y estás harto de que tus familiares y amigos insistan en que “tienes que estar” en Facebook. Tienes tu propio perfil en la red, que utilizas de vez en cuando para compartir la canción que suena en RockFM o alguna foto de las fiestas de tu pueblo, alguna noticia de actualidad e incluso alguna imagen con jirafas sonrientes o gatitos enfadados. Sabes usar Facebook, no puede ser tan difícil, y empiezas a plantearte que igual es una forma más de captar clientes.

Si finalmente te decides, aquí van doce consejos para que tu travesía por la red de redes sea, al menos, satisfactoria.

1. Pregúntate

¿Cuál es mi motivación para abrir una página de Facebook? ¿Qué espero conseguir? ¿Cuál va a ser mi estrategia? ¿Quién va a gestionarla? Hazte muchas preguntas y si no te convencen las respuestas, date un tiempo para pensarlo mejor.

2. Piensa

Parece obvio pero a poco que nos demos una vuelta rapidita por páginas de Facebook queda muy claro que pensar no es el fuerte de sus gestores.

Si no eres un usuario profesional antes de abrir una página de Facebook es recomendable buscar algún post o tutorial que te ayude a tomar decisiones. La primera y más importante es no dejarte llevar por el impulso de crear un perfil personal para tu página. Tienes que crear una página de empresa.

También tienes que tomar decisiones en cuanto al nombre de la página, el texto para presentarte las imágenes de portada y de perfil, qué estrategia vas a usar, qué tipo de contenidos vas a compartir… Vas a tener que dedicar mucho tiempo a pensar en tu página de Facebook.

3. Sigue otras páginas, lee, consulta

Casi seguro, todo lo que se te pueda ocurrir a ti ya se le ha ocurrido antes a alguien de quien puedes aprender. Consulta, lee, estudia… y si sigues otras páginas, tanto de negocios o empresas similares a la tuya como de otras que no tengan nada que ver, podrás observar qué tipo de estrategia siguen, qué contenidos son más compartidos o comentados, qué funciona y qué no. No se trata de que copies, porque cada empresa debe decidir su propia estrategia, pero sí puedes aprender mucho a mejorar tu página.

4. Diferénciate

Busca qué te diferencia como empresa y explótalo. Esta recomendación sirve tanto para tu negocio o empresa como para tu presencia en Facebook. Aporta contenidos originales, de esos que tus seguidores no habrán visto en muchas otras páginas.

5. Analiza

Si vas a tener una página en Facebook tienes que tener muy claro que tu trabajo no acaba con publicar varias veces al día y ponerte muy contento con los “Me gusta” que reciban tus post. Tienes que dedicar tiempo a analizar las estadísticas para saber cuándo se producen los picos de visitas, el sexo, edad y procedencia de los visitantes, a qué hora se conectan, qué tipo de post tienen más impacto y alcance, etc.

6. Planifica

Una vez has analizado las estadísticas, utiliza los resultados para planificar la publicación de contenidos, teniendo en cuenta que puedes hacer cambios si es necesario. Elaborar un calendario de publicaciones te ayudará a actualizar en las horas más adecuadas con contenidos variados y atractivos.

7. Sé constante

Si no tienes una marca muy conocida (pero muy muy conocida), lo tienes difícil con lo del éxito fulgurante. El simple hecho de abrir una página de Facebook y que tus amigos y conocidos la sigan no va a hacer que tus ventas suban como la espuma inmediatamente. Ni a largo plazo, a lo peor. Las redes sociales son una herramienta más en la estrategia de marketing y comunicación y requieren de tiempo, disciplina y constancia para crecer poco a poco, consolidarse y fidelizar a los seguidores y aumentar el número de clientes.

8. Comparte contenidos de otros

Hay pocas empresas que puedan permitirse el lujo de compartir únicamente contenido propio: los medios de comunicación, las grandes empresas con grandes campañas de publicidad y actividad constante… Si eres una pequeña empresa o negocio es poco probable que generes suficiente contenido propio (vídeos, imágenes, textos, novedades, etc.) de interés para publicar y compartir contenidos de otras páginas enriquecerá tu muro.

9. Escucha y responde

Facebook es un canal más que te aporta información sobre los gustos y necesidades de tus potenciales clientes. Escucha sus quejas, sugerencias y felicitaciones.

10. Participa

Responde a los comentarios y preguntas, participa en la conversación. Las redes sociales son bidireccionales, si no estás preparado para responder a comentarios en Facebook, tanto positivos como negativos igual deberías volver al punto uno y seguir pensando.

11. Acude a profesionales

Sea cual sea la actividad de tu empresa es probable que acudas normalmente a profesionales: contables, electricistas, asesores laborales… ¿por qué no haces lo mismo para gestionar tu imagen en las redes sociales? Ahora, eso sí, no dejes la gestión de la página de tu empresa en Facebook en manos del primer singermorning que te diga que es community manager. Haz lo mismo que harías al contratar a cualquier otro profesional: pide referencias. Y sobre todo, SOBRE TODO, no la dejes en mano de tu cuñado o de tu sobrino, el de los videojuegos.

12. Be water, my friend

Observa, analiza, sé maleable, acepta las críticas y aprende de ellas. Adáptate al canal. Facebook tiene su propio lenguaje, acomódate y disfruta.

No lo olvides: antes de abrir una página de Facebook para tu empresa o negocio, piénsalo bien. Es una acción más de comunicación y como tal debes emprenderla: con profesionalidad, estrategia y visión empresarial. No se puede garantizar que así se vaya a tener un éxito fulgurante e inmediato, pero sí que tu empresa no va a hacer el ridículo en la Red.

Imagen destacada correspondiente a la página de creación de una página de Facebook.

Republicado con permiso de aquí, cortesía de Unadocenade.com.