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Archivos Mensuales: junio 2014

¿En qué piensas cuando eliges tu foto de perfil en Facebook? ¿Piensas en algo? ¿No? Mal hecho, darling. DEBERÍAS. Tu foto dice mucho de cómo eres, de las cosas que te interesan, de lo que quieres transmitir de ti. Y de lo que no, también, no nos engañemos. Por ejemplo, a veces tu foto va a servir para transmitir que no te importa lo más mínimo lo que los demás piensen de ti. Lo que nadie piense de ti. ¿Estás seguro de que ese es el mensaje?

Puede que sí. Eres auténtico. Original. Y quieres que todos lo sepan, porque esa foto la va a ver todo el mundo pero, ¿eso es lo que transmites? ¿El mundo está preparado? ¿Con una foto de Travis Bickle dices que eres duro y que hay que tener cuidado contigo? ¿Es eso? A ver si va a haber gente por ahí pensando “mira, ya está aquí otra vez el original, queriendo parecer un psicópata asesino, el g*l*p*ll*s”. Que no digo que sea siempre así pero, oye, es posible, que hay gente pa tó.

¿Quieres saber qué pensamos los demás según el tipo de foto de perfil que tienes en Facebook? Aquí tienes una docena de ejemplos, a ver si te reconoces:

1. Bichos y tú

Las fotos de perfil abrazado a tu bich… perro, tu gato, tu loro o tu Audrey Jr. son de un forever alone que asusta ¿No encontraste nada mejor que colgarte al cuello que tu gato de quince kilos? MAL.

Olvídalo si tienes la peregrina idea de encontrar pareja en Facebook o las aplicaciones que puedes vincular: nadie quiere enredarse con una loca de los gatos. Bueno, igual otro loco de los gatos sí, pero no te digo ná como sean incompatibles.

Y, oye, que no…

2. Tu pareja y tú

Cari, esta es de las peores. Y de las que dicen más cosas, a veces todas juntas:

Acabas de empezar a salir con alguien y quieres mostrar al mundo lo feliz que eres y la intensidad e vuestro amor. Te odiarán. Hay mucha envidia.

Tu pareja está tan rebuena que quieres que todo el mundo lo sepa y te envidie. También te odiarán.

Estáis tan guapos los dos que no has podido resistirte. Lástima que necesites compañía para que nadie note lo tuyo.

Quieres pegarle a tu ex en los morretes con tu nuevo ligue. MUY MAL, algún día el karma te lo devolverá. De la peor manera. Ya verás.

Recuerdas a Paloma San Basilio, que lo sepas.

3. Dejad que los niños se acerquen a mí

Eres tan celoso de tu intimidad que no quieres salir en las fotos para que nadie te reconozca. O tienes unos hijos tan monísimos y les quieres tanto que necesitas que el mundo disfrute de tanta belleza y tanto amor. Porque los niños son así: muy del amor. Por eso pones su foto, tienes chorrocientos mil Me gusta sin pensar en que dentro de quince años te odiarán porque su foto, esa tan graciosa, aún está rodando por Internet en un meme. Muy bien, amigo, muy bien. ERES UN IRRESPONSABLE.

4. Misterio y yo, uña y carne

¿Sabes esas fotos tan chulas que se hacen los famosos con las gafotas de sol en la punta de la nariz, mirando por encima del cristal? Pues no siempre tienen ese halo de misterio y sofisticación que tú crees. Si no te las ha hecho Richar Avedon probablemente parezcas una choni de Gandia Shore. No digo más.

5. Mis amigos y yo

Otro ejemplo de forever alone. Una foto de pandilla graciosa de foto de perfil no te hace parecer más guay, ni con más amigos, ni más divertido, ni más nada. ¿De verdad quieres transmitir que lo importante para ti es el grupo, más que tú, como individuo? Que habrá veces que ni tu madre te reconozca entre tanta gente…

6. Personajes famosos

Una de las supernenas. Bruce Springsteen de espaldas. Al Pacino. El gallo Claudio. Thor. ¿En serio?¿A LOS CUARENTA? Una de dos: o eres incapaz de encontrar una foto propia lo suficientemente chula como para enseñarla, lo que dice poco de tu autoestima y/o de tu fotogenia, o admiras locamente tanto a alguien como para querer que te identifique con él/ella/ello, lo que tampoco viene muy bien para la cosa de tu madurez y tu identidad. En serio: NO DICE CASI NADA BUENO DE TI.

7. Muchas causas

Lo tuyo son las causas: el logo de tu partido en campaña electoral; un árbol el día del medio ambiente; un lazo de color según la enfermedad; tu ONG de cabecera dependiendo de la catástrofe natural… No sé qué es peor: que creas que difundir una causa con tu foto de perfil de verdad sirve para algo o que quieras que los demás piensen que eres súpersolidario porque las difundes.

Si de verdad quieres ser solidario, HAZ ALGO, no te excuses tras un logo.

8. #fotobadoo

El concepto #fotobadoo nace, crece, se reproduce y muere en la Internet. Tiene su gracia si sabes dar un punto de ironía y mala leche a tu perfil pero, si no, una autofoto con el móvil frente a un espejo, poniendo morritos y sacando pecho no es la mejor opción para mostrarte al mundo. Sobre todo si sale la taza del váter detrás. La #fotobadoo es la foto choni por excelencia. Huye como de la peste negra. Te deja fatal.

9. Cualquier tiempo pasado fue mejor

¿Tienes una foto de pequeño? Eras monísimo. Antes te lo decían tu madre y tu abuela y ahora te lo dice todo el mundo. Qué bien. No, en serio, está muy bien que des a entender que tu mejor momento, ese con el que quieres que todo el mundo te identifique cuando te vea comentar, fue cuando tenías tres años. No me extraña que sólo tengas tres amigos, las amistades del parvulario son difíciles de mantener. ¡Madura, amigo!

10. El Alonso

Una vez fuiste a una concentración con unos compañeros de trabajo y te hiciste una foto con casco junto al coche de carreras y la pones de perfil. Muy molona.

Si todo el mundo sabe que es la única vez que has estado junto a un coche de carreras es bastante probable que piensen “mira, este, que se cree Fernando Alonso…” y que, además de envidiarte (tontamente, pero ese es otro tema), te tengan por un pobre diablo que se contenta con posar para una foto. Tendrás muchos likes, pero de los de envidia, ya te lo digo.

Esto también vale por si un día subes a un caballo en la Feria Medieval de tu pueblo, o te sientas en un kayak de exposición en el río, o te regalan un curso de buceo en Groupon. No uses esas fotos de perfil, loser, que pareces un loser.

11. La nada

Un foto de perfil vacía denota una de estas tres cosas (o todas, poniéndonos en lo peor): que has sido incapaz de colocar una foto comme il faut en tu perfil, lo que dice de ti que eres un inútil; que no te importa no ser nadie en una red de personas, lo que dice de ti que eres un sinsustancia o un vago; y/o que no has encontrado ninguna foto tuya que te representa, y esto da mucha grimilla.

12. La foto perfecta

Estas de frente y sonríes. Muy bien: pareces simpático y cercano. Dejas que se vea tu cara, que se perciban tus facciones, que las personas te reconozcan como eres, o cómo quieres que crean que eres. Las personas queremos tener a otras personas con cara como contactos. Así, sí.

Como ves, la foto de perfil de Facebook es muy importante, dice mucho de ti. No sólo van a verla tus contactos, tus amigos, tu familia, qué va, está al alcance de tu jefe, de tu suegra, de las amigas de tu mujer y de tus hijos.

Antes de seleccionar una imagen con la que quieres que te identifique piensa cómo quieres que te perciban los demás. Y, oye, que si al final estás contento siendo un gato vestido de Darth Vader, ¡adelante! ¡Que la fuerza te acompañe!

¿Se te ocurre algún tipo más?

Imagen destacada vía awkwardfamilyphotos con licencia desconocida.

Republicado con permiso aquí, cortesía de Unadocenade.com

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Las redes sociales, y Facebook en concreto, permiten muchísimas posibilidades de relacionarse con otras personas, y lo que es mejor, infinitas opciones para dejar de hacerlo. El bloqueo es el nuevo no soy yo, eres tú. A ver si nos espabilamos y dejamos de tenerle miedo, que a veces puede hacernos la vida un poquito mejor.

Eh, tú, ¡sí, tú! voy a hacerte desaparecer.

Si hay algo realmente apetitoso en Facebook es que permite hacer algo casi imposible en la vida real: hacer desaparecer a alguien. ¡Puf!, como si no existiera. ¡Magia!

Facebook da la opción de bloquear a alguien de tal manera que es posible no volver a verle más. En ningún sitio de esa red. Nunca. Never. Jamais.

Pero ten en cuenta que es recíproco: cuando bloqueas a un usuario de Facebook no sólo es él (o ella) quien desaparece, tú también desapareces.

Puede buscarte, claro, pero no va a encontrarte, es como si hubieras cerrado su cuenta. No vas a aparecer en el listado de amigos comunes, ni en el listado de amigos sugeridos. ¿Sabes esa columna que ves a la derecha, en la que aparecen los comentarios que tus contactos hacen en otras publicaciones? Sí, efectivamente, ahí tampoco vas a ver las interacciones de los contactos comunes en sus publicaciones.

Como contrapartida, tú tampoco lo vas a tener fácil y no vas a encontrarle, por mucho que le busques, también es como si hubiera cerrado su cuenta así que olvídate de cotillear en su perfil. Tenlo en cuenta si esperabas estalkear vilmente.

El bloqueado no puede mandarte mensajes internos ni interactuar contigo, ni siquiera en tus publicaciones públicas porque, recuerda, tú no existes. Él no existe. Olvídate de escribir crípticos mensajes con la esperanza de que se dé por aludido por algo, no va a poder leerlos.

El bloqueo va más allá y también hace que desaparezcan sus Me gusta y sus comentarios en tus publicaciones y, lo que es más inquietante, dejas de ver sus interacciones en las publicaciones de los contactos comunes. En los pasados, presentes y futuros o, al menos, hasta que siga bloqueado.

No sólo desaparece, es como si nunca hubiera existido.

No tienes que dar explicaciones para bloquear a alguien. No tienes que razonar. Basta con tener el deseo de no volver a ver a nadie y el valor suficiente de apretar el botón de bloquear. ¿Valor? Sí, valor. Aún no hemos interiorizado suficiente que alguien tenga un deseo tan fuerte de no saber nada de nosotros como para hacernos desaparecer de su vida digital. Porque, no te equivoques: se va a enterar de que le has bloqueado. Es la única explicación que justifica que hayas desaparecido como por arte de magia.

Es maravilloso. Es triste pensar que hay alguien a quien no se quiere ver con tanta intensidad que se desea que desaparezca del día a día pero también es maravilloso.

Bueno, a veces no, pero casi siempre.

Y, cuando no lo es, o cuando deja de serlo, por si lo de poder bloquear no fuera bastante bueno, ¡es reversible! Puedes desbloquear a ese usuario y aparecer de nuevo mágicamente. Ahora, eso sí, para volver a ser su “amigo” tendrás que reunir el valor suficiente para volver a enviarle una solicitud de amistad. ¿Valor? Sí, valor. A ver quién es el guapo que tiene la cara suficiente para querer reconectar con alguien ha tenido bloqueado.

¿Tú estudias o bloqueas?