Tienes un pequeño negocio o una pequeña empresa de servicios y estás harto de que tus familiares y amigos insistan en que “tienes que estar” en Facebook. Tienes tu propio perfil en la red, que utilizas de vez en cuando para compartir la canción que suena en RockFM o alguna foto de las fiestas de tu pueblo, alguna noticia de actualidad e incluso alguna imagen con jirafas sonrientes o gatitos enfadados. Sabes usar Facebook, no puede ser tan difícil, y empiezas a plantearte que igual es una forma más de captar clientes.

Si finalmente te decides, aquí van doce consejos para que tu travesía por la red de redes sea, al menos, satisfactoria.

1. Pregúntate

¿Cuál es mi motivación para abrir una página de Facebook? ¿Qué espero conseguir? ¿Cuál va a ser mi estrategia? ¿Quién va a gestionarla? Hazte muchas preguntas y si no te convencen las respuestas, date un tiempo para pensarlo mejor.

2. Piensa

Parece obvio pero a poco que nos demos una vuelta rapidita por páginas de Facebook queda muy claro que pensar no es el fuerte de sus gestores.

Si no eres un usuario profesional antes de abrir una página de Facebook es recomendable buscar algún post o tutorial que te ayude a tomar decisiones. La primera y más importante es no dejarte llevar por el impulso de crear un perfil personal para tu página. Tienes que crear una página de empresa.

También tienes que tomar decisiones en cuanto al nombre de la página, el texto para presentarte las imágenes de portada y de perfil, qué estrategia vas a usar, qué tipo de contenidos vas a compartir… Vas a tener que dedicar mucho tiempo a pensar en tu página de Facebook.

3. Sigue otras páginas, lee, consulta

Casi seguro, todo lo que se te pueda ocurrir a ti ya se le ha ocurrido antes a alguien de quien puedes aprender. Consulta, lee, estudia… y si sigues otras páginas, tanto de negocios o empresas similares a la tuya como de otras que no tengan nada que ver, podrás observar qué tipo de estrategia siguen, qué contenidos son más compartidos o comentados, qué funciona y qué no. No se trata de que copies, porque cada empresa debe decidir su propia estrategia, pero sí puedes aprender mucho a mejorar tu página.

4. Diferénciate

Busca qué te diferencia como empresa y explótalo. Esta recomendación sirve tanto para tu negocio o empresa como para tu presencia en Facebook. Aporta contenidos originales, de esos que tus seguidores no habrán visto en muchas otras páginas.

5. Analiza

Si vas a tener una página en Facebook tienes que tener muy claro que tu trabajo no acaba con publicar varias veces al día y ponerte muy contento con los “Me gusta” que reciban tus post. Tienes que dedicar tiempo a analizar las estadísticas para saber cuándo se producen los picos de visitas, el sexo, edad y procedencia de los visitantes, a qué hora se conectan, qué tipo de post tienen más impacto y alcance, etc.

6. Planifica

Una vez has analizado las estadísticas, utiliza los resultados para planificar la publicación de contenidos, teniendo en cuenta que puedes hacer cambios si es necesario. Elaborar un calendario de publicaciones te ayudará a actualizar en las horas más adecuadas con contenidos variados y atractivos.

7. Sé constante

Si no tienes una marca muy conocida (pero muy muy conocida), lo tienes difícil con lo del éxito fulgurante. El simple hecho de abrir una página de Facebook y que tus amigos y conocidos la sigan no va a hacer que tus ventas suban como la espuma inmediatamente. Ni a largo plazo, a lo peor. Las redes sociales son una herramienta más en la estrategia de marketing y comunicación y requieren de tiempo, disciplina y constancia para crecer poco a poco, consolidarse y fidelizar a los seguidores y aumentar el número de clientes.

8. Comparte contenidos de otros

Hay pocas empresas que puedan permitirse el lujo de compartir únicamente contenido propio: los medios de comunicación, las grandes empresas con grandes campañas de publicidad y actividad constante… Si eres una pequeña empresa o negocio es poco probable que generes suficiente contenido propio (vídeos, imágenes, textos, novedades, etc.) de interés para publicar y compartir contenidos de otras páginas enriquecerá tu muro.

9. Escucha y responde

Facebook es un canal más que te aporta información sobre los gustos y necesidades de tus potenciales clientes. Escucha sus quejas, sugerencias y felicitaciones.

10. Participa

Responde a los comentarios y preguntas, participa en la conversación. Las redes sociales son bidireccionales, si no estás preparado para responder a comentarios en Facebook, tanto positivos como negativos igual deberías volver al punto uno y seguir pensando.

11. Acude a profesionales

Sea cual sea la actividad de tu empresa es probable que acudas normalmente a profesionales: contables, electricistas, asesores laborales… ¿por qué no haces lo mismo para gestionar tu imagen en las redes sociales? Ahora, eso sí, no dejes la gestión de la página de tu empresa en Facebook en manos del primer singermorning que te diga que es community manager. Haz lo mismo que harías al contratar a cualquier otro profesional: pide referencias. Y sobre todo, SOBRE TODO, no la dejes en mano de tu cuñado o de tu sobrino, el de los videojuegos.

12. Be water, my friend

Observa, analiza, sé maleable, acepta las críticas y aprende de ellas. Adáptate al canal. Facebook tiene su propio lenguaje, acomódate y disfruta.

No lo olvides: antes de abrir una página de Facebook para tu empresa o negocio, piénsalo bien. Es una acción más de comunicación y como tal debes emprenderla: con profesionalidad, estrategia y visión empresarial. No se puede garantizar que así se vaya a tener un éxito fulgurante e inmediato, pero sí que tu empresa no va a hacer el ridículo en la Red.

Imagen destacada correspondiente a la página de creación de una página de Facebook.

Republicado con permiso de aquí, cortesía de Unadocenade.com.

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COMUNICACIÓN DE RESISTENCIA

“Dame un liguero y moveré todo tu mundo”, Anónimo, 2012.

Un picardías negro, de suave tul trasparente. Liguero y medias de rejilla, también negros. Zapatos de tacón de aguja. Imaginación. ¡PAM! Excitación.

Mono de trabajo arremangado descuidadamente sobre las caderas. Abdomen cincelado en mármol. Piel brillante. Casco. Botas de trabajo. Manguera. ¡PAM! Excitación.

Pies. ¡PAM! Excitación*.

¿Alguno de estos es su caso?

Según la RAE, el fetichismo es una desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de la excitación y el deseo. Claramente, el diccionario de la RAE necesita una revisión. ¿Desviación? Bah, paparruchas. ¿Quién no es un poco fetichista? Todos lo somos, es muy fácil ser fetichista.

El delantal, ese gran complemento erótico.

¿Recuerdas aquel día de agosto que tu chica te pareció tan sexy llevando sólo unas bragas y un delantal? ¿Recuerdas aquella gota…

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Whatsapp ha llegado a nuestras vidas como la Pena, penita, pena, con la fuerza de un ciclón. Y parece que para quedarse, al menos hasta que salga otra aplicación que nos guste más. Me atrevería a decir que esta, igual que otras aplicaciones de mensajería instantánea por datos, como Line, ha creado un nuevo lenguaje, como hace unos años los SMS pero sin parecer una choni de Gandia Shore, porque no hay limitación de caracteres, que era de lo que todos nos quejábamos.

Sin embargo, a menudo evitamos escribir el mensaje completo, bien porque la cosa de la economía del lenguaje ya se nos ha instalado en el córtex, bien porque tenemos a nuestro alcance un montón de dibujitos súpergraciosos que pueden expresar exactamente lo que sentimos con un sólo clic: los iconos.

¿Exactamente? No, de eso nada, monada. Los de Whatsapp han sido muy listos y han puesto un trillón de iconitos con los que podemos decir “estoy contenta”, “estoy muy contenta”, “estoy haciéndome la manicura” o “me he comprado una gitana para ponerla sobre la tele” pero se han olvidado de otros muchos, que nos ayudarían aún más a que la comunicación con nuestros amigos fuera mucho más precisa. Y todos sabemos que decir exactamente lo que queremos decir es muy importante.

Aquí van una docena de iconos que, incomprensiblemente, no están en Whatsapp:

1. Hacer una peineta

No necesita mucha explicación pero vaya, ¿quién no ha tenido la necesidad de mandar a escaparrar a alguien? ¿Quién no ha deseado intensamente levantar el dedo corazón virtualmente? Pues eso. Hace falta, eso es así.

2. Vomitar

Comparto plenamente este deseo que expresó Óscar Ray en Twitter: necesitamos un emoticono vomitando. Y es que podría tener mucha utilidad: además de poder decir que estamos malitos con gastroenteritis serviría también para dejar bien claro que algo nos revuelve el estómago del ascazo de da. Sí, este también nos hace falta.

3. Llego MUY tarde, ve pidiendo. Lo que sea, sin carne y sin queso

Qué vorágine de vida llevamos todos ¿eh?, yendo siempre corriendo a todas partes, con mil compromisos en mil sitios diferentes, llegando siempre tarde.. Porque llegamos tarde. Y tenemos a los amigos ahí, esperando, con la carta cerrada en la mano y la cerveza previa ya caliente, con el camarero rondando desesperado.. Un icono que pidiera perdón por la tardanza, sugiriendo qué pedir para tener el plato puesto al llegar sería ideal.

4. Me da igual

A ver, que parece que todo tiene que ser súperguay o espantoso de morir. Con la de veces que decimos “me da igual” a lo largo del día, aunque no sea cierto, que no haya un icono del Whatsapp para que quede claro que algo te la pela me parece indignante.

5. Me pone pálot

Vale, sí, supongo que la ausencia de un icono que exprese la cach… la tremper… cuando algo te gusta mucho y te suben los calores igual es políticamente incorrecto y sólo para mayores de 18 años pero, sinceramente, yo creo que es muy necesario. Nos ahorraríamos muchos malentendidos y mucho tiempo.

6. Un sofá

Calcula cuantas veces tienes que responder a la pregunta ¿qué haces? a la semana cuando estás tumbado sin hacer nada. Pues ahora piensa que si hubieras podido utilizar el icono de un sofá para responder podrías haber utilizado todo ese tiempo en no hacer nada. En el sofá. Sobrecogedor, ¿eh? Un icono de sofá es muy necesario, ya lo digo.

7. Pies

Esta ausencia hiere en lo más profundo. Sobre todo cuando llega el verano. Nos hacemos la pedicura y la Red sucumbe a las fotos de pies a la orilla del mar, en la piscina, sobre el césped, en las piscinas esas de pececitos.. es incomprensible que a nadie se le haya ocurrido aún poner un icono de un pie con las uñas pintadas. Qué pena me da.

8. Dar asco

¿Sabes esta sensación mezcla de disgusto, retortijón, enfado y humo saliendo por las orejas que tienes cuando sale una nueva noticia de corrupción y tienes los peores deseos del mundo para los protagonistas? ¿Cómo dices eso con un dibujo, eh? No puedes, porque no hay. Igual los diablos enfadados se acercan un poco pero.. no llega a ser eso, no, es más intenso y los diablos se quedan cortos, creo. Hace falta un icono de “Me das asco”.

9. Electrodomésticos

Ni una plancha, ni una lavadora, ni una bayeta, ni un plumero, ni una aspiradora.. con la de veces que evitamos conversaciones con excusas sobre las tareas del hogar y que aún tengamos que escribirlo en lugar de utilizar un icono es un atraso.

10. Un unicornio rosa

En serio ¿un koala? El pulpo lo entiendo pero ¿un koala? ¿En qué conversación puede uno utilizar un koala? ¿Qué pasa con animales realmente imprescindibles para comunicarnos correctamente con nuestros amigos, como los unicornios rosas? Solicito, no, exijo, un unicornio rosa en el listado de iconos pero ya.

11. Bandera de Cuenca

Este creo que no necesita explicación:

Mirando a Cuenca

No tengo más que decir, señoría.

12. La caca con ojos sin sonrisa

Es que es contradictorio. Cuando uno quiere decir que algo es una mierda (con perdón) es tajante. Y si el icono tiene la sonrisa, pues como que no, no es lo mismo. Es más polite, es menos agresivo, pero también es más contradictorio. Necesitamos una caca sin sonrisa con urgencia.

Imagina un mundo perfecto en el que pudieras decir con sólo 5 clics que estás tumbado viendo la tele en el sofá después de haber fregado el suelo, que te da igual donde vais a cenar esta noche porque ya no tienes gastroenteritis pero que esperas que todo acabe con final feliz. Imagina un mundo así de perfecto..

Hay más, seguro, pero estos son algunos de los más urgentes, ¿no?

Imagen destacada cortesía de la autora del post.

Republicado con permiso de aquí, cortesía de Unadocenade.com

COMUNICACIÓN DE RESISTENCIA

Hace sólo unas horas, tres explosiones han causado tres muertos y un centenar de heridos en Boston, ciudad que estaba celebrando en esos momentos su famosa maratón.

Que es una barbarie, no tiene discusión, no vamos a entrar en eso. Sobre todo porque a estas horas todos podemos ser testigos directos gracias a las docenas de imágenes muy explícitas que ya hay circulando por la Red.

Lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido la autocensura que se impusieron los medios en los atentados de Nueva York, Madrid o Londres en cuanto a las imágenes. Esta autocensura ha sido objeto de análisis durante años pero, claro, cuando todas estas catástrofes ocurrieron no existían las redes sociales, especialmente Twitter. La autocensura de los medios de comunicación no tuvo competidores, no tuvo que lidiar contra los ciudadanos y las redes sociales.

Ahora sí, y parece que el debate ya…

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COMUNICACIÓN DE RESISTENCIA

Si queremos estar informados, y hasta que se demuestre lo contrario, los medios de comunicación son la referencia. Seguramente muchas personas dirán que ahora hay blogs, páginas, Twitter… pscheeee, paparruchas. Un medio de comunicación con profesionales, rutinas productivas y estructura de producción debe ser la referencia para quien quiere estar informado. ¿Son mejorables? Sí. ¿Hay otras formas de informarse? Sí. ¿Es periodismo? Rara vez.

Con este punto de partida, estoy convencida de que la mejor única manera de enfrentarse a los medios de comunicación si queremos estar informados es con espíritu crítico, teniendo en cuenta varias cosas:

  • Que los medios de comunicación son empresas y que, como tales, sirven a intereses concretos y tienen servidumbres.
  • Que no hemos de perder de vista qué medio leemos y sus intereses y servidumbres. Nunca. Bajo ningún concepto.
  • Que el periodismo lo hacen personas y que, aunque sean muy profesionales, honestos y todo eso…

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COMUNICACIÓN DE RESISTENCIA

Tenía la intención de escribir un post sobre la simbología de la Semana Santa y cómo se ha utilizado con el paso de los siglos para comunicar a los fieles la doctrina católica pero todo lo que me sale es poco respetuoso con la cosa religiosa. Y no me apetece ser poco respetuosa aquí, la verdad.

Señor Indio Cherokee

Y es que parece que en cuanto se habla de religión y una dice que los símbolos de la Semana Santa le parecen más o menos lo mismo que la danza de la lluvia de los indios cherokee, la gente se suliveya que es una barbaridad. Y, qué quieren que les diga, es lo mismo: una manifestación pública de fe, cargada de simbología. Una, de señores con plumas invocando a la lluvia purificadora; otra, de señores con capuchones representando escenas de la Biblia. Y son las dos igual de respetables.

Quizás…

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COMUNICACIÓN DE RESISTENCIA

Las Fallas son una fiesta eminentemente sensorial: el omnipresente ruido de petardos y los pasodobles en las calles, para acompañar a los falleros en sus pasacalles; el olor de la pólvora allá por donde vas; el olor y el sabor del chocolate con buñuelos; los colores de los monumentos falleros y de los trajes de las falleras; el contacto con las miles de personas en todas partes, el calor del fuego purificador…

Las Fallas son una fiesta sensorial.

Quizás por eso son tan apreciadas por visitantes de todo el mundo, año tras año. Para cualquier forastero es fácil apreciar a través de sus sentidos la riqueza y la espectacularidad de la fiesta, que se vive intensamente en las calles de los pueblos y ciudades. Porque los sentidos no engañan, ¿no? Uno ve lo que ve y escucha lo que escucha, ¿no?

Den al play en este vídeo, cierren los ojos…

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